Reciclar y ahorrar

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En primer lugar, ¿En qué consiste el reciclado?
Reciclar consiste en fabricar o confeccionar un nuevo producto,  a partir de otro que ya no tiene utilidad. Reciclar es una de las acciones  más importantes que podemos realizar para preservar el planeta.
Cuando reciclamos disminuye de forma considerable el volumen de los residuos generados, se evita la contaminación y focos de infección dentro de nuestra comunidad, se minimiza la contaminación del planeta y además todo esto podemos ahorrar.

 

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¿Por qué es necesario reciclar?
Si reciclamos disminuye la extracción de recursos naturales no renovables y se evita la sobreexplotación de recursos naturales.
Para proteger la salud del Planeta, existen países  interesados en  el cuidado del medio ambiente que reciclan toneladas de papel y cartón para la fabricación de elementos destinados a la  construcción.
El reciclado de materias primas no es solo una iniciativa que posibilita la obtención de grandes cantidades de papel, objetos plásticos, de cristal, o metal, sino que constituye una de las alternativas que permiten divulgar su importancia para  evitar  el derroche, al usar o consumir lo indispensable, colaborar así con el cuidado del ambiente y a la vez contribuir al ahorro.

Es interesante pensar en la posible utilidad de todas  las cosas antes de deshacernos de ellas, reflexionar acerca del gasto de energía  y de materias primas que se destinaron para fabricar determinadas cosas. Por eso ante cualquier objeto que ya no se necesite, antes de tirarlo es conveniente pensar, analizar y razonar algunas cuestiones como:

Si es o no desechable el objeto.
Si se puede volver a utilizar o reciclar.

Si es ecológico o no tirar algo que todavía sirve o puede ser útil en alguna medida.
Si aún no estás convencido para reciclar en tu vida diaria, a continuación te proponemos varias razones por las cuales es positivo reciclar y que te animarán a proteger el medio ambiente y a poder ahorrar.

Ahorrar reciclando envases: la versatilidad de este material permite una gran variedad de aplicaciones, especialmente en envases desechables.

Ahorrar separando residuos orgánicos: podemos elaborar abono de suelo para usar en nuestros jardines y/o cultivos, esto evita el uso de fertilizantes químicos innecesarios y como consecuencia reducir la contaminación de las aguas.

Ahorrar reciclando papel: por cada tonelada de papel que se recicla, se pueden salvar unos 17 árboles y se ahorran 21 mil litros de agua, se reduce también la contaminación del aire y se evitan 2,3 m3 de acumulación de residuos depositados en los vertederos.

Ahorrar reciclando vidrio: podemos ahorrar hasta un 32% de la energía que se requiere para hacer nuevo vidrio. Por poner un ejemplo de ahorro en este acaso del vidrio, la energía que se ahorra al reciclar una botella iluminaría un foco de 100 vatios por 4 horas.